La directiva de la UE sobre la reducción de las emisiones de azufre entrará en vigor el 1 de enero de 2015, algo que provocará, según señala la asociación de Short Sea Shipping de Noruega, un aumento de los costes tanto en el transporte aéreo como marítimo.

Actualmente, las opciones para adaptarse a esta normativa será la utilización de gasóleo marítimo bajo en azufre, la instalación de depuradores de gases de escape, o ‘scrubbers’, y el uso de GNL como combustible. De esta forma, cada naviera está eligiendo una de estas tres opciones, buscando que el efecto en el precio de este cambio sea el menor.

En este sentido, DFDS está invirtiendo en depuradores, aunque ya ha anunciado que el aumento de precio será inevitable para poder compensar este coste adicional. Esta opción ha sido también la elegida por la naviera Color Line.

Al Nor Lines, por el contrario, usará el GNL. Para ello, a principios de 2015 recibirán dos nuevos buques que funcionan con GNL, mientras que el resto de la flota funcionará con gasóleo marítimo bajo en azufre, también mientras navega fuera de las zona SECA.

Para NCL, el coste del combustible aumentará del 23% sobre las facturación de 2014 al 34% con el mismo volumen de negocios en el año 2015. En este caso, desaparecerán las ganancias de la compañía, que irán destinadas al abastecimiento de combustibles bajos en azufre, que actualmente, cuesta un 50% más que el fuel.

Sin embargo, según la compañía, no se espera que en los próximos años se aumente esta diferencia de costes. Por ello, esta ha sido la decisión de la naviera, ya que un nuevo buque de GNL «resulta demasiado caro» y la instalación de depuradores «no es posible en los buques» de NCL.

Sea-Cargo también ha elegido la opción del combustible bajo en azufre. Se espera que una utilización más eficiente de los buques y una reducción en la velocidad de navegación ayuden a conseguir un consumo óptimo del combustible y se limite el impacto en el aumento de los costes. Mientras, Samskip ha elegido el combustible bajo en azufre, a la espera de observar cómo se desarrollan el resto de tecnologías. Por su parte, Unifeeder ha anunciado que agregará un suplemento SECA de 65 euros por TEU cargado.

Una de las navieras más importantes, Maersk Line, tiene previsto también añadir un recargo por el uso del nuevo combustible. La empresa prevé un aumento de entre 100 y 300 dólares por TEU desde y hacia los principales puertos de la zona SECA, dependiendo del tiempo de tránsito en ella. Este recargo será mayor para los contenedores refrigerados.

La conclusión desde el SPC Noruega es que la mayoría de las compañías están eligiendo el gasóleo marítimo bajo en azufre, por lo que experimentarán un aumento considerable de sus costes. Consecuentemente, esto afectará a sus tarifas a través de un recargo o de cualquier otra manera.