«La situación en Calais es un problema europeo que requiere de políticas europeas para encontrar una solución». Así lo ha señalado la europarlamentaria, Inés Ayala, en la sesión plenaria del Parlamento Europeo que se ha celebrado este martes 4 de octubre.

El pleno ha analizado la situación en los campos de migrantes y refugiados alrededor de la ciudad francesa de Calais, donde la violencia contra los camiones va en aumento, según los transportistas.

El debate de este martes viene motivado por las declaraciones del presidente francés, François Hollande, que durante una visita a la zona el 26 de septiembre anunció que el campo conocido como “la jungla” será desmantelado antes de final de año, y pidió la colaboración del Reino Unido en esa tarea.

En términos generales, esta tarde se ha puesto de manifiesto la situación inhumana que viven los inmigrantes refugiados en Calais, si bien ha habido disparidad de opiniones en lo que respecta al muro «de la vergüenza» que el Reino Unido está levantando en la zona, o a la conveniencia o no de desmantelar el campamento sin dar solución al problema de fondo, lo que en opinión de algunos europarlamentarios no servirá sino para trasladar el problema a otra zona.

Ayala, miembro de la Comisión de Transportes y Turismo del Parlamento Europeo, reconoce que la administración europea no ha sido capaz de «anticiparse» a una crisis humanitaria, con lo que ahora «reacciona» ante una crisis económica.

Un problema europeo

Por este motivo, la socialista ha pedido a la comisaria de Transportes, Violeta Bulc, que no se cometan «errores del pasado» y se reconozca cuanto antes que el problema del puerto francés es un «problema europeo» y no dejar a los transportistas, al gobierno francés y a los habitantes de Calais «abandonados a su suerte». Tenemos que aplicar «políticas europeas de acogida e integración» para los inmigrantes, ha asegurado.

En lo que respecta al transporte por carretera, la opinión generalizada es que los ataques a los camiones no están justificados, si bien algunos parlamentarios han hecho más hincapié que otros en lo que se refiere a los problemas que afrontan los transportistas.

El francés Dominique Riquet, del Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa, ha asegurado que, según datos de la Unión Internacional del Transporte por Carretera (IRU), un 87% de los 4.500 transportistas que circulan por el puerto de Calais han encontrado polizones en sus camiones, el 22,5% de ellos han sufrido algún ataque y un 30% de los conductores rechaza viajar a la zona. Todo esto se traduce en un coste de 2.000 millones de euros para el sector.

Por su parte, Kosma Zlotowski, del Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos, ha señalado que el problema nace de que el gobierno francés «no cumple sus propias reglas», ya que los ataques a camiones deberían estar penados con prisión. «Hablamos de muro de la vergüenza», ha indicado el conservador, «pero no podemos permitir la situación actual y la policía francesa no hace nada ante los ataques».