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La normativa entrará en vigor el 18 de diciembre de 2017.

Algunos transportistas estadounidenses han iniciado protestas contra la entrada en vigor de una nueva normativa que exige el control digital del número de horas de conducción y obliga a los trabajadores a cumplir con la regulación de no conducir más de 11 horas en un día.

La norma, que ha sido acatada por la mayor parte de la industria, entrará en vigor el 18 de diciembre de 2017, tras ignorar el Comité de Transportes e Infraestructuras la propuesta del Partido Republicano para retrasar su entrada en vigor dos años más.

Los profesionales del sector que están en contra de la medida se han planteado convocar una huelga. Sin embargo, son conscientes de que ellos serían los principales afectados, ya que perderían grandes cantidades de dinero si tuvieran que cerrar durante un largo periodo de tiempo.

También parece improbable que preparen ninguna acción de protesta masiva, ya que el sector no cuenta con métodos efectivos para su coordinación al tratarse de una profesión tan atomizada, con un trabajo de naturaleza autosuficiente.

En este contexto, la Asociación de Conductores Independientes ha mostrado su oposición a la normativa, aunque por el momento ha perdido todas sus demandas en los juzgados y el Tribunal Supremo se ha negado a atender el caso. Por el contrario, la Asociación Americana del Transporte por Carretera ha mostrado su apoyo a la medida anunciada y se niegan a que su entrada en vigor se retrase.

Problemas en la gestión del tiempo de conducción y descanso

Algunos conductores creen que la instalación de dispositivos limitará su tiempo de trabajo y reducirá sus beneficios, impidiéndoles llegar a sus hogares para descansar. Asimismo, están convencidos de que con este sistema, las áreas de descanso estarán colapsadas, con la consiguiente dificultad para encontrar lugares seguros de aparcamiento.

Los camiones con motores construidos antes del año 2000 están exentos de cumplir con esta regulación, lo que ha llevado a algunos operadores a pensar en la adquisición de motores más antiguos.