Uno de las principales aspiraciones de la Unión Europea desde hace algún tiempo ha sido alcanzar la neutralidad climática para 2050. Para ello, recientemente se ha fijado una reducción del 55% como principal objetivo de cara a 2030.

Para ello, se implementará el paquete de medidas ‘Fit for 55’, que tendrá un impacto masivo en el sector de la automoción. Entre las principales, destaca el endurecimiento de los límites introducidos para turismos y furgonetas, que en el caso de los primeros pasará del 37,5% a una reducción del 55% respecto a los niveles de 2021, y en cuanto a las furgonetas, será del 50%.

También se pretende establecer un nuevo objetivo para la eliminación total de las emisiones de CO2 de ambos tipos de vehículos para 2035, que en la práctica se reduciría a la prohibición de la venta de motores de combustión interna en toda la UE. 

Los miembros de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles, Acea, invierten miles de millones de euros cada año en nuevas tecnologías de propulsión para poder reducir a cero las emisiones en todos los segmentos.

Sin embargo, reclaman que los objetivos de reducción de emisiones vayan acompañados de objetivos igualmente ambiciosos para que los Estados Miembros de la UE construyan puntos de recarga e hidrogeneras.

Puntos de recarga

Si bien desde Bruselas estimaron en su momento que para conseguir una reducción del 50% del CO2 serían necesarios unos seis millones de puntos de recarga públicos en 2030, al presentarse el paquete ‘Fit for 55‘, en Bruselas no se han fijado ningún tipo de objetivo en este sentido. 

En su lugar, solamente han dado una estimación sobre que la propuesta llevará al desarrollo de unos 3,5 millones de puntos de recarga para ese año, algo que no encaja con los objetivos fijados.

En esta línea, conviene apuntar que el 70% de los puntos de recarga de la UE se concentran en tres países en la actualidad: los Países Bajos, Francia y Alemania. Por su parte, países con una masa territorial considerable pero que cuentan con un PIB menor, como Polonia o España, se están quedando  atrás.

Asimismo, Acea destaca que diez países comunitarios no cuentan aún con un punto de recarga cada 100 kilómetros en las carreteras principales, y de hecho solamente cuatro tienen más de diez puntos en cada tramo.