Los graneles sólidos impulsan los tráficos del puerto de Santander en octubre

Los graneles sólidos impulsan los tráficos del puerto de Santander, que crecen un 7,2% anual y se colocan como el segundo mes de octubre de la historia de la instalación portuaria cántabra.

Martes, 08/11/2022 por CdS

El enclave ha movido 5.342.227 toneladas de mercancías entre enero y octubre de 2022.

El puerto de Santander ha movido durante el pasado mes de octubre un total de 662.960 toneladas de mercancías, un 7,2% más que durante el mismo mes del año pasado.

El registro se coloca como el segundo mejor mes de octubre para el recinto portuario cántabro tras el máximo registrado durante el décimo mes de 2019.

De ese tráfico total, según los datos aportados por la Autoridad Portuaria, 404.918 toneladas corresponden a graneles sólidos, un 23,2% anual más, mientras que los otros dos apartados presentan retrocesos anuales en octubre.

Así, en concreto, durante el décimo mes de 2022 el puerto cántabro ha movido 12.009 toneladas de graneles líquidos, un 23% menos que hace un año, y 246.033 toneladas de mercancía general, un 10,2% anual menos.

En el acumulado de los diez primeros meses del presente ejercicio, el puerto de Santander totaliza un movimiento de 5.342.227 toneladas de mercancías, un 3,5% menos que en el mismo período de 2021.

De esa cantidad, 2.794.042 toneladas corresponden a graneles sólidos, un 1,5% anual menos, 205.505 toneladas a graneles líquidos, con un retroceso anual de un 10,1%, y 2.342.680 toneladas a mercancía general, un 6,7% por debajo del volumen de los diez primeros meses del año pasado.

Por tipos concretos de mercancías, en el tramo destacan los movimientos de maquinaria dentro del ámbito de la mercancía general, así como los cereales, los abonos o los productos siderúrgicos despuntan dentro de los graneles sólidos y las melazas entre los graneles líquidos.

Los responsables del recinto portuario santanderino estiman que factores como la crisis sanitaria y económica, el ‘Brexit’, el aumento de los fletes y la invasión rusa de Ucrania han condicionado la evolución de los tráficos del enclave.