Nuevas medidas en la UE para reducir la contaminación en el transporte marítimo.

Desde ECSA consideran esencial alinear el Reglamento MRV europeo con las herramientas puestas en marcha por la OMI.

El Parlamento Europeo ha hecho pública recientemente una resolución por la que se constituye la delegación que representará al organismo internacional en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que se celebrara en la ciudad francesa de París el próximo mes de diciembre.

En dicha resolución, los eurodiputados del Parlamento hacen un llamamiento a «todas las partes» para que trabajen, junto a la Organización Marítima Internacional (OMI), en el desarrollo de un marco normativo mundial que permita reducir las emisiones en el transporte marítimo, cuyos objetivos y medidas a implantar deben quedar establecidos para finales de 2016. 

En este contexto, desde la asociación europea de navieros ECSA se han mostrado satisfechos por la importancia otorgada a la OMI en este ámbito, como han solicitado en numerosas ocasiones, pero se muestran preocupados por el plazo establecido por los eurodiputados.

Para los navieros, «2016 está a la vuelta de la esquina», por lo que es poco probable que la OMI pueda llegar a esta solución para la lucha contra el cambio climático en cuestión de meses. Además, un empujón unilateral europeo con el establecimiento de una fecha límite «puede ser contraproducente».

Premura incoherente

Después de recordar al Parlamento el éxito de las actuaciones puestas en marcha por la OMI para reducir las emisiones en el transporte marítimo, desde ECSA han indicado que la fecha límite de 2016 «no es coherente con las medidas ya adoptadas en la Unión Europea».

De hecho, según estableció no hace mucho la propia UE, su reglamento está destinado a ser la primera fase de una normativa mundial. Así, se acordó que el curso de acción sería establecer una «imagen precisa» de las emisiones de CO2 del transporte marítimo para el año 2018, dos años después de la fecha límite propuesta ahora por los eurodiputados.

Por tanto, en opinión de los navieros, no tiene sentido saltarse está fase de recolección, puesto que sin ella sería imposible fijar objetivos justos y realistas. Además, un instrumento global de seguimiento y notificación de CO2 ya está siendo elaborado por la OMI.

Por todo ello, desde ECSA consideran esencial fomentar la alineación del Reglamento MRV de la UE y la herramienta en la que trabaja la OMI.