El Paquete de Movilidad, incluso sin estar aprobado definitivamente, sufre un asedio interminable que podría acabar con esta norma fundamental para la regulación del mercado europeo del transporte, antes de que siquiera haya entrado en vigor.

Tras la reciente ofensiva de la Comisión, ahora vuelven a la carga los ministros de Transporte de Lituania, Bulgaria, Chipre, Letonia, Malta, Rumanía y Hungría, que han solicitado formalmente tanto a sus colegas del resto de la Unión, como a la Comisión y a la Presidencia croata del Consejo que retrasen la aprobación del conjunto normativo.

Según los firmantes, la aprobación del Paquete de Movilidad no es “ni razonable ni justificada”, según Fenadismer.

Así mismo, los ministros de los siete países firmantes de la carta remitida a todas las instituciones reclaman apoyo para un sector integrado en su mayor parte por empresas de pequeño y mediano tamaño que, a su juicio, «son especialmente vulnerables» a una crisis cuyos efectos «son difíciles de predecir».

De hecho, falta la aprobación definitiva del Consejo, así como del Parlamento para que se apruebe definitivamente este conjunto de normas, por lo que existen posibilidades de que pueda ser bloqueado.

En el trasfondo están en juego dos visiones contrapuestas sobre el futuro del mercado europeo de transporte, además de ciertos elementos proteccionistas y otros intereses.