Maersk vuelve a realizar un nuevo movimiento empresarial en su línea para reorientarse como integrador logístico, dejando de lado algunas de sus actividades industriales.

En este sentido, el grupo danés ha cerrado un acuerdo con China International Marine Containers, CMCI, para desprenderse de su filial dedicada a la fabricación de contenedores refrigerados, Maersk Container Industry.

De este modo, el conglomerado asiático, participado por China Merchants Group y East Asiatic Company, se hará cargo de toda la organización y los activos de Maersk Container Industry, que incluyen la fábrica de contenedores refrigerados en la localidad china de Qingdao, así como sus instalaciones de I+D e ingeniería de pruebas en la población danesa de Tinglev.

Maersk ubica esta desinversión como parte del proceso de transformación comercial de la naviera, que pone el enfoque en ser un integrador de servicios de transporte y logística de contenedores que crea valor para el cliente en toda la cadena de suministro.

Al mismo tiempo, mediante la operación se pretende garantizar que la filial continúe haciendo crecer su negocio de refrigerados a través del desarrollo continuo e inversiones, aprovechando la relación cercana que mantiene con CIMC desde hace más de treinta años.

En este mismo sentido, CIMC quiere incrementar las ventas e invertir en el desarrollo de nuevos productos a través de la compañía.

Fundada por Maersk en 1991, Maersk Container Industry ha sido parte del conglomerado danés durante más de 30 años y se ha ido convirtiendo en una línea de negocio centrada exclusivamente en la fabricación de contenedores refrigerados. El pasado 2020, la empresa obtuvo su mejor rentabilidad desde su fundación.