La Administración central, la Generalitat de Cataluña y la Autoridad Portuaria de Barcelona impulsan los nuevos accesos al enclave barcelonés por el sur con la firma esta misma semana del protocolo que habrá de regir estos trabajos.

Con esta nueva infraestructura se pretende convertir a Barcelona en el nodo logístico y multimodal más avanzado del sur de Europa, con diversas obras, entre las que destacan las correspondientes al Corredor Mediterráneo.

Con más detalle, el protocolo recupera la solución técnica que se estableció en el Estudio Informativo aprobado en 2007.

De este modo, se plantea un trazado con un tronco de acceso común a tres niveles: un viaducto por carretera, el acceso en superficie actual en ancho métrico y un túnel para un acceso ferroviario en doble ancho, estándar e ibérico.

Este diseño servirá como base para el desarrollo de los estudios, proyectos y obras que hagan realidad estas necesarias actuaciones, entre las que también se incluirá la conexión con la terminal de Can Tunis junto a su remodelación.

De igual manera, también se acomete la planificación de las terminales intermodales del área metropolitana de Barcelona, desde una óptica conjunta, como polo logístico más avanzado del Sur de Europa.

Tres líneas de actuación

Entre otras actuaciones, las obras comprenderán el acceso ferroviario exclusivo del puerto con un tramo de vía doble de ancho mixto, que va desde una bifurcación de la actual RFIG al sur del nudo de Bellvitge, hasta el punto de inicio de la playa de vías de recepción y expedición de Nou Llobregat.

Por otro lado, también se construirá un ramal de conexión del nuevo acceso ferroviario con Can Tunis oeste en ancho mixto y se adaptarán vías de esta terminal al ancho de vía estándar.

Adicionalmente, se hará frente al acceso por carretera desde el cinturón del litoral B-10, a unos 800 m del enlace de Cornellá hasta el nudo distribuidor del enlace de entrada al puerto, conocido como nudo Norte.

En este caso, también se analizará su compatibilidad con un enlace en la zona intermedia del antiguo tramo final del rio Llobregat, destinado a atender el tráfico de vehículos pesados con origen o destino en el complejo logístico-portuario adyacente, hoy en fase avanzada de maduración.

Así mismo, el convenio suscrito entre las Administraciones contempla, además, la planificación de las nuevas terminales intermodales y de servicios de autopista ferroviaria en el nodo logístico de Barcelona para las terminales del Vallés, del Prat y la dedicada a servicios de autopista ferroviaria.

En este caso, los trabajos incluirán tanto la definición de infraestructuras viarias y ferroviarias, como el modelo de participación y gestión por cada entidad.