La justicia estadounidense pone fin al escándalo del ‘dieselgate’. El Tribunal del Distrito Norte de California ha dado su aprobación final a la solución presentada por el Grupo Volskwagen para reparar los vehículos con motores diésel 3.0 litros TDI-V6 afectados por el escándalo de las emisiones, poniendo fin a un proceso judicial que ha durado cerca de dos años.

La medida contempla que el fabricante deberá indemnizar con al menos 1.120 millones de euros (1.200 millones de dólares) a los 78.000 propietarios de estas unidades.

Así, los propietarios tendrán que elegir entre vender su vehículo a la compañía, dar por terminado su contrato de ‘leasing‘ sin penalización, o quedarse con su unidad y que sea modificada para cumplir con la normativa de reducción de emisiones.

La aprobación de la justicia estadounidense libera al consorcio alemán de comprar todas las unidades afectadas, lo que hubiese supuesto un pago aproximado de unos 3.730 millones de euros (4.000 millones de dólares).

Además, el tribunal ha dado el visto bueno a tres nuevos acuerdos entre el fabricante, la Agencia de Protección Ambiental, el Estado de California y el Procurador General de California, y al alcanzado entre el grupo Volkswagen y la Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos.