La Autoridad Portuaria de Barcelona ha presentado su nuevo Plan Estratégico en una jornada inaugurada por su presidenta, Mercè Conesa, que cree que gracias a él el puerto podría convertirse en 2040 en un ‘smart hub‘ sostenible, multimodal, ágil, resiliente y transparente.

Será un puerto verde que generará su propia energía a través de fuentes alternativas y gestionará sus residuos de manera eficiente, eliminando su huella de carbono.

Además, ejercerá como centro de innovación, conocimiento y formación sobre logística, economía azul y náutica, generando puestos de trabajo de calidad.

El plan, con un horizonte temporal a corto y largo plazo, incluirá objetivos para el periodo 2021-2025, pero siempre con la vista puesta en 2040, teniendo en cuenta los escenarios de futuro más plausibles y marcando las principales líneas de actuación para este periodo.

Sostenibilidad

El responsable de Estrategia del puerto, Jordi Torrent, ha señalado en este encuentro que los principales objetivos operativos y proyectos de referencia del nuevo plan son los relacionados con la lucha contra el cambio climático y la contaminación, así como el incremento de la intermodalidad.

Entre las actuaciones previstas, destaca la electrificación de los muelles para la conexión de los buques a la corriente, con una inversión prevista de unos 90 millones en un plazo de 10 años.

Así lo ha explicado Carles Rúa, jefe de Innovación del puerto, que ha asegurado que ya en 2022 habrá buques que se conecten de forma regular en el puerto. 

Presentacion Plan Estrategico puerto Barcelona

El jefe de Innovación del puerto, Carles Rúa, y el responsable de Estrategia, Jordi Torrent, han desgranado los detalles del nuevo plan estratégico.

Las principales actuaciones pendientes para los próximos años están relacionadas con los accesos viarios y ferroviarios al puerto, la concentración de la actividad de contenedores en la zona sur, la ampliación del Muelle Adosado, las nuevas terminales en el antiguo cauce del Llobregat y la ampliación de la zona de TMCD.

Además, se intentará fomentar el uso del tren para los tráficos de radio corto y los internacionales, con nuevos instrumentos de los que el puerto se va a dotar en los próximos años.

Crecimiento del e-commerce

Además, es importante trabajar para reducir el impacto medioambiental derivado del gran crecimiento del e-commerce junto a las empresas del sector logístico presentes en la infraestructura.

Ha habido, en general, un cambio en los hábitos de consumo, por lo que los puertos, que siempre han actuado como punto de paso de la mercancía, tienen que iniciar la conversión en puertos logísticos que ayuden a la cadena a llegar hasta el consumidor final.

En el caso de Barcelona, aspira a consolidarse como un centro de distribución en España y Europa para las empresas que venden a través de canales tanto electrónicos como presenciales.

Por su parte, Rúa ha señalado que una de las claves a futuro será incrementar el espacio logístico disponible para las empresas de comercio electrónico y fomentar la movilidad urbana mediante la movilidad eléctrica. 

También ha puesto en valor la cercanía del aeropuerto de El Prat, lo que permite a un operador ubicado en Barcelona utilizar tanto el transporte marítimo como el aéreo para el envío o recepción de los productos.

En lo que respecta a la integración con la ciudad, el jefe de Innovación ha asegurado que la idea a largo plazo es desarrollar un distrito tecnológico vinculado con la Economía Azul, y promover el desarrollo de start-ups, nuevas empresas y negocios.