El MSC Sixin, considerado el segundo mayor portacontenedores del mundo, ha atracado en la terminal de la naviera en el puerto de Valencia, en el marco del servicio Jade entre Asia y Europa.

Botado en 2019, el buque cuenta con capacidad para 23.756 TEUs, lo que lo convierte en el de mayor capacidad que ha pasado por las instalaciones valencianas. Allí, ha descargado 3.000 contenedores, la mitad de importación y el resto de transbordo, y ha cargado otros 2.000.

Con 400 metros de eslora y 61 metros de manga, dispone de conexión telemática para los contenedores digitales, más de 2.000 conexiones para contenedores refrigerados y un diseño que permite una importante reducción de CO2 por cada contenedor.

La embarcación puede enchufarse en los muelles de las terminales a la corriente eléctrica, algo que ya se hace en los puertos de China, y que todavía no es posible en el de Valencia. No obstante, la Generalitat ya ha aprobado el proyecto para la construcción de una subestación eléctrica y la Autoridad Portuaria trabaja para dotar de enchufes a todas las terminales.

La llegada de este tipo de buques de gran capacidad es posible por la mejora de los calados en la dársena Príncipe Felipe. La posibilidad de conectar directamente con los mercados asiáticos favorece la competitividad del tejido productivo de la Comunidad Valenciana, que pueden llegar a los mercados de Extremo Oriente y los puertos intermedios de la ruta.

Reducción del consumo y las emisiones

Además, en el caso del MSC Sixin, ha sido diseñado para minimizar su resistencia al viento, lo que resulta en un menor consumo de combustible. Para cumplir con la próxima regulación del combustible marino, también está equipado con un sistema híbrido de depuración de gases de escape aprobado por la IMO.

No obstante, puede cambiar a combustible con bajo contenido de azufre o adaptarse para el uso de GNL en el futuro. Este tipo de buques se alinea perfectamente con los objetivos del puerto de cero emisiones para 2030.