Los contenedores llenos de exportación que se envían a través del puerto de Barcelona han caído un 3,4% hasta julio. La cifra, sin embargo, se considera positiva teniendo en cuenta la situación generada por el Covid-19, lo que confirma el buen comportamiento del comercio exterior y la resistencia de la industria del país.

En cualquier caso, el impacto de la pandemia continúa haciéndose notar en casi todos los tipos de mercancías que se mueven por el puerto. El tráfico total ha caído un 18,8% entre enero y julio, con 33 millones de toneladas movidas.

En cuanto a los contenedores, con 1,6 millones de TEUs manipulados, su movimiento ha descendido un 20,3%. Si bien las exportaciones, como se ha explicado, han caído únicamente un 3,4%, las importaciones se han reducido un 14,9%.

Por su parte, los contenedores en tránsito han sido los más afectados, con una caída del 30,2%. En lo que respecta al tráfico de automóviles nuevos, ha sufrido un descenso del 46%, con 219.491 unidades, mientras que el número de pasajeros que han visitado el puerto se ha visto reducido en un 77,9%, con 538.843 personas.

Especialmente destacado ha sido el retroceso en el tráfico de cruceros, con un 87,8%, mientras que el de ferries de línea regular ha caído un 57,7%.