los barcos necesitan scrubbers

El uso de ‘scrubbers‘ supone un ahorro de costes para los propietarios de los buques.

A falta de nueve meses para la aplicación de la nueva normativa de la OMI sobre los límites de azufre en el combustible, el número total de pedidos de ‘scrubbers’ para portacontenedores ha crecido hasta las 540 unidades, si bien el número ha aumentado desde la última revisión realizada por Alphaliner en noviembre de 2018.

Cada vez más propietarios de buques están apostando por el potencial ahorro de costes que supone el uso de estos dispositivos. MSC es una de las navieras más destacadas en este ámbito, pues el número total de ‘scrubbers’ encargados para su flota propia y alquilada se acerca a los 180.

La naviera ha solicitado un crédito de 439 millones de dólares (390 millones de euros) para incorporar sistemas de depuración de gases en su flota, aunque también prevé instalar bastantes en los buques fletados. Por su parte, Evergreen tiene más de 90 ‘scrubbers’ en cartera, incluyendo los de nueva construcción, y recibirá entre mayo y junio los primeros buques de gran tamaño con este equipamiento.

Se trata de los gemelos Ever Glory y Ever Govern, con capacidad para 20.388 TEUs. Además, otros diez buques de su clase B, con capacidad para 2.886 TEUs, han sido equipados con este tipo de sistemas y se someterá al mismo proceso a más unidades.

También HMM y Maersk

En su caso, la naviera surcoreana HMM ya cuenta con 41 portacontenedores bajo su control, que estarán equipados con ‘scrubbers’ para mediados de 2021. Esto comprende 20 buques de nueva construcción y otros 21 que ya operan en su flota.

En estos 41 se incluyen dos con capacidad para 11.000 TEUs que cuentan con esta clase de sistemas desde 2018, tras realizarse las modificaciones correspondientes. Además, la naviera los instalará en numerosos buques alquilados a largo plazo, lo que elevará el número de total de los equipados con ‘scrubbers’ hasta 50 aproximadamente.

En cuanto a Maersk, destinará 263 millones de dólares (234 millones de euros) a su instalación en unos 50 portacontenedores, pese a que su posición inicial era apostar por los combustibles bajos en azufre para cumplir con la normativa.