La Asociación Europea de Fabricantes de Vehículos y Camiones, Acea, ha pedido a los países de la Unión Europea que tomen una decisión cuanto antes sobre el futuro marco normativo para los vehículos industriales, tras las propuestas planteadas en mayo de 2018 para la reducción de emisiones de cara a 2030.

El Parlamento Europeo y el Consejo Europeo deben decidir ahora sobre esta medida. En concreto, la votación en la Eurocámara se llevará a cabo en octubre, cuando también debatirán sobre el asunto los ministros de Medio Ambiente europeos.

En los últimos años, los miembros de Acea han realizado grandes esfuerzos para disminuir las emisiones de sus camiones y mejorar la eficiencia en el consumo de combustible, al mismo tiempo que se han reducido las emisiones de óxidos de nitrógeno y partículas.

Los fabricantes se muestran dispuestos a contribuir al desarrollo de los nuevos estándares de emisiones europeos para camiones, pero consideran que es necesario prestar atención a las particularidades de este tipo de vehículos, muy diferentes a los de pasajeros, y advierten de que la propuesta para este segmento no debería seguir la misma línea.

Límites para 2025 y 2030

En este contexto, Acea solicita que se fije el límite en una reducción del 7% de las emisiones de CO2 para 2025, lo cual consideran elevado pero aceptable, teniendo en cuenta la cercanía de la fecha.

Esto requiere la incorporación de nuevas tecnologías para modelos que ya están en desarrollo, lo que desde el punto de vista industrial, supone un gran desafío. Respecto a 2030, los fabricantes pretenden que el nivel de reducción no supere el 16%.

En cualquier caso, exigen conocer cuanto antes la planificación del Parlamento Europeo para adaptar su producción y no sufrir retrasos en la aplicación de los nuevos límites. Asimismo, reclaman que los objetivos sean tecnológica y económicamente viables para la industria de la automoción.

Por otro lado, aseguran que es preciso hacer una revisión en 2022 para ajustar los objetivos de 2030 al alza o a la baja en función de la disponibilidad de infraestructuras suficientes de recarga y del grado de penetración de modelos de este tipo en el mercado.

En cualquier caso, desde la Asociación insisten en que los límites de emisiones no pueden ser la única solución para reducir la contaminación y piden más apoyo comunitario a los vehículos euromodulares y el ‘platooning’, así como a ciertos combustibles alternativos.