Ante el complejo e incierto contexto internacional, CMA CGM ha decidido desviar temporalmente los buques desplegados en sus servicios FAL 1, FAL 3 y MEX a través del Cabo de Buena Esperanza.
La naviera, que había retomado ya sus tránsitos en estas rutas a través del Canal de Suez, revisará periódicamente la situación. Su decisión choca de lleno con las recientes opiniones de diversos analistas que venían anticipando un inminente regreso de los buques a esta vía tras el alto el fuego de los hutíes en el mar Rojo.
Maersk, que había sido una de las navieras más reacias en cuanto a volver al mar Rojo, decidió la semana pasada recuperar este itinerario en su servicio MECL, que conecta Oriente Medio e India con la costa este de Estados Unidos. Esta decisión fue precisamente recibida como un punto de inflexión para un retorno generalizado a las rutas tradicionales entre Asia y Europa en los próximos meses, si bien ahora han vuelto las dudas al conocerse la decisión de CMA-CGM.
En los últimos 10 días, ha escalado la tensión entre Estados Unidos e Irán, que no ha dudado en afirmar que cualquier ataque estadounidense convertiría al transporte marítimo comercial en un objetivo. La situación está obligando a los operadores a mantener la cautela y seguir observando los pasos de otras navieras para decidir cuándo y en qué condiciones reanudarán los tránsitos a través del mar Rojo.