En los ocho primeros meses del año, la demanda se ha reducido un 28,2% en la Unión Europea, con caídas en los 27 mercados, que han llegado al 36,5% en España.
El objetivo requerirá inversiones masivas adicionales por parte de la industria, en un momento en que se ha visto seriamente afectada por la crisis sanitaria.
De no llegar a un acuerdo, la UE y Reino Unido se verán obligados a operar bajo las normas de origen no preferenciales de la Organización Mundial del Comercio.
Los fabricantes europeos de camiones piden a la Comisión Europea y a todos los países que articulen medidas específicas para camiones en la recuperación económica.
Para 2030, deberían estar operativos unos 200.000 camiones con baterías eléctricas si se quiere cumplir con el objetivo de reducción de emisiones en un 30% previsto para ese año.
El primer paso, según los fabricantes, sería que los responsables políticos dejaran de imponer el uso de una tecnología específica y no prohibieran vehículos que aún pueden contribuir a la reducción de emisiones.
Muchas de las tecnologías de seguridad que se utilizan hoy en día están empezando a preparar a los conductores y otros usuarios de la carretera para un futuro en el que los vehículos podrán conducirse solos.
Según Acea, el parque europeo de camiones tiene una edad media de 12,4 años, con España e Italia como los países de la Unión Europea con los camiones más envejecidos.
El consejero delegado de Fiat Chrysler Automobiles, FCA, tomará el relevo de Carlos Tavares, consejero delegado de PSA, que ha ocupado esta posición en 2018 y 2019.
Hasta la finalización del tercer trimestre, el mercado ha crecido un 6,5%, con más de 1,7 millones de vehículos nuevos, encabezando la clasificación Alemania, seguida de Reino Unido.
Las prioridades del sector para los próximos años pasan por el desarrollo de nuevas soluciones de transporte y la mejora del nivel de automatización, así como la reducción de las emisiones contaminantes.
Entre los meses de enero y agosto, el mercado ha crecido un 6,5%, con más de 1,7 millones de vehículos nuevos, destacando el crecimiento del 13,6% en Alemania y del 11,3% en Reino Unido.
Huitema releva al frente de la patronal europea de la industria automovilística a Erik Jonnaert, que abandona la institución tras seis años en el cargo.
Las barreras a la movilidad eléctrica deberían ser eliminadas, tanto en zonas urbanas como en autopistas, de modo que los usuarios puedan cargar sus vehículos en casa, en el trabajo o en la carretera de manera sencilla.
A lo largo del año, se han matriculado 1,3 millones de vehículos nuevos, situándose Alemania a la cabeza, seguido de Reino Unido, Francia, Italia y España.
Desde enero, el mercado ha aumentado un 6,5%, con 1,1 millones de vehículos nuevos, aunque España es el país que menos ha crecido de los cinco principales.
En lo que va de año, se han matriculado en la Unión Europea un total de 136.575 unidades, un 6,1% más, pese al descenso en el mercado español y el italiano.
En el primer trimestre, las ventas han repuntado un 5,1% hasta las 654.657 unidades, siendo Alemania el país que más ha crecido, con un 12,8%, seguido de Reino Unido, con un 8,9%.
Acea ha empezado a ofrecer información a los ciudadanos sobre los sistemas de seguridad de los vehículos y la conducción segura a través de una nueva página web.
Casi todos los grandes mercados han registrado crecimientos, destacando el 15,2% de Alemania y el 7,1% de Francia, pero en España las matriculaciones se han reducido un 3,8%.
Se trata del mejor mes de enero hasta la fecha con las ventas de furgonetas creciendo un 6,1%, mientras que las de industriales han registrado un incremento superior al 7%.
Desde Acea, advierten de que debe tenerse en cuenta el tiempo de desarrollo del producto, pudiendo pasar al menos 36 meses antes de su aplicación real.
Es preciso alinear la introducción de estas normas con los plazos de desarrollo de cada producto, pues serán necesarios al menos tres años para que estén disponibles los vehículos que incorporen las nuevas medidas.
Acea pide a los países comunitarios que redoblen esfuerzos para desarrollar las infraestructuras de recarga y repostaje que se necesitan si se pretenden vender en masa vehículos propulsados por energías alternativas.
Es esencial que la Unión Europea tenga en cuenta los largos ciclos de inversión, los escasos márgenes operativos de los transportistas y la ausencia de una infraestructura de carga y repostaje adecuada.
Entre 2025 y 3030 serán necesarios 26.000 puntos de carga para camiones eléctricos y 1.000 estaciones de hidrógeno, así como nuevas gasineras, si se quiere cumplir con los límites de emisiones de la Unión Europea.
El presidente de Iveco toma el relevo de Joachim Drees, consejero delegado de MAN Truck & Bus, para un nuevo mandato anual al frente de la rama de vehículos comerciales e industriales de la asociación europea.
Los miembros de Acea están comprometidos con la reducción de emisiones de CO2 de sus vehículos, pero entienden que cumplir con los límites que se les exige es demasiado complicado.
Destaca el fuerte aumento de la demanda de vehículos industriales, tanto de más de 3,5 toneladas como de más de 16, aunque en ambos segmentos las ventas españolas se han reducido.
La Eurocámara ignora que el potencial de electrificación es distinto para turismos y camiones, por los elevados costes iniciales, la escasa autonomía, la falta de infraestructuras y la reticencia de los consumidores.
Los fabricantes europeos analizan el impacto de un Brexit sin acuerdo en cadenas logísticas muy ajustadas y complejas, en las que priman los flujos de automóviles y piezas desde el continente hacia el archipiélago británico.
En lo que va de año, la demanda ha crecido un 3,6% hasta los 1,8 millones de vehículos, con un alza del 8,7% en España, del 5,2% en Francia y del 4% en Alemania.
Mientras más agresivos sean los objetivos fijados, mayor impacto socioeconómico tendrán, especialmente en los Estados Miembros y regiones en las que la cuota de exportaciones industriales sea elevada.
Acea solicita que se fije el límite en una reducción del 7% de las emisiones de CO2 para 2025 y del 16% para 2030, lo cual consideran elevado pero aceptable.
En los ocho primeros meses del año, el mercado europeo ha aumentado un 4,8%, con 1,6 millones de matriculaciones, situándose España en primer lugar con un ascenso del 10,8%.
En Acea creen que unos niveles tan estrictos exigirían un "cambio masivo y repentino" a la electromovilidad, cuando aún no se dan las condiciones necesarias para este paso.
Piden que se ajusten los límites de emisiones a los avances tecnológicos y a su viabilidad económica, así como que se ajusten las posibles multas por incumplimientos.
A diferencia de los coches, la sensibilidad de este segmento a las variaciones en el precio es extremadamente elevada, siendo los costes operativos y de compra un factor clave de decisión.
En términos anuales, España también se sitúa a la cabeza, con un crecimiento del 12,3%, seguido de Francia, Italia y Alemania, con un 6,4%, un 3,9% y un 3,8%.
Los objetivos propuestos están lejos de lo que esperaban los organismos medioambientales, multinacionales y algunos Estados Miembros, pero son demasiado "agresivos" para los fabricantes.
Existen miles de modelos y tamaños de camiones, por lo que al diseñar unos estándares para la reducción de emisiones, no se debe caer en el error de aplicar el mismo enfoque que para los turismos.
Los principales mercados europeos han registrado descensos durante el tercer mes del año, a excepción de Francia, con un incremento del 7,7%, aunque España sigue a la cabeza en el acumulado anual.
Aunque las ventas de los vehículos de vehículos eléctricos se han incrementado en los últimos años, la cuota de mercado sigue siendo muy baja, situándose en la UE en el 1,4%.
Tanto España como Italia han logrado crecimientos de doble dígito, llegando al 16,6% y al 10,3% respectivamente, mientras que en Reino Unido y Alemania se han reducido.
Tras un descenso en diciembre de 2017, el mercado ha arrancado el ejercicio de forma positiva, con un aumento de las matriculaciones en la mayoría de los mercados principales, exceptuando Reino Unido.
Los fabricantes de vehículos y diferentes representantes de ciudades europeas cooperarán para lograr una mayor transparencia y analizar en profundidad estas medidas.
En Acea consideran que dar la posibilidad a los competidores de ver esta información puede dañar seriamente la competitividad de la industria a nivel europeo y también en el extranjero.
España sigue liderando el crecimiento en Europa, con un ascenso del 15,1%, seguida de Francia, Alemania e Italia, mientras que en el Reino Unido, el mercado cae un 3,9%.
La propuesta actual resulta "muy agresiva" para Acea, teniendo en cuenta la escasa y fragmentada penetración en el mercado europeo de los vehículos propulsados por energías alternativas.
En total, desde enero se han matriculado casi 1,8 millones de vehículos de este tipo en la Unión Europea, lo que supone un 3,3% más que en el mismo periodo del año anterior.
Los consumidores sólo valoran la posibilidad de adquirir este tipo de unidades si su coste y productividad es comparable a los vehículos convencionales.
La tecnología está disponible para vehículos de la misma marca, pero es preciso avanzar en el desarrollo de la circulación en cadena con vehículos de distintos fabricantes.
El documento recoge información relacionada con los impuestos sobre adquisición y propiedad de vehículos en los principales mercados europeos y mundiales.
Desde Acea han manifestado que la incertidumbre normativa deja muy poco tiempo para que los fabricantes realicen los cambios necesarios en los vehículos.
Los vehículos están aumentando sus conexiones, ya que pueden intercambiar información "sin cable" con los fabricantes, con otros vehículos y con los proveedores de servicios.
Entre los grandes desafíos, se encuentra la reducción de emisiones, la mejora de la seguridad, la incorporación de nuevas tecnologías y la adaptación a los cambios en el consumo.
El mercado italiano es el único que ha seguido creciendo, mientras que Alemania, Francia, España y Reino Unido presentan descensos en todos los segmentos.