Más allá de lo que suceda durante los próximos días, febrero de 2017 pasará a la historia del transporte marítimo español como el mes en el que se abordó la reforma de la estiba que el Tribunal de Luxemburgo exigió en diciembre de 2014.

Tras dos años de negociaciones y reuniones opacas, podría decirse que todo ha sucedido muy rápido: el Gobierno convocó a patronal y sindicatos el 2 de febrero para presentarles su Real Decreto Ley, que aceleraba la reforma y, sólo 22 días más tarde, el texto era aprobado en Consejo de Ministros.

Apenas unas horas después de conocer la propuesta de Fomento, los estibadores se alzaron contra la reforma del Gobierno y prepararon paros parciales para la última semana de febrero. 

Tras varios encuentros infructuosos, los paros fueron desconvocados al aplazar Fomento una semana el envío del decreto al Consejo de Ministros, a cambio de que sindicatos y patronal se sentaran de nuevo a negociar.

No obstante, los sindicatos convocaron una nueva huelga para marzo tras la primera reunión con la patronal, paros que seguirían en píe al termino de la segunda reunión. Tras la aprobación en Consejo de Ministros, desde Coordinadora han solicitado que no se apruebe en el Congreso la reforma de la estiba.

Apoyos y críticas

En estas tres semanas se han venido trasladando desde diversos sectores tanto apoyos como críticas a la reforma de Fomento, opiniones que se iban polarizando aún más con el paso de los días.

Se publicaban informes sobre los sueldos que perciben los estibadores, Bruselas y CEOE avivaban el fuego del conflicto, Fomento denunciaba sabotaje en los puertos y los empresarios valencianos alertaban de que el puerto de Valencia sería uno de los más afectados por la huelga. De hecho, según Sevasa, este puerto está ya al borde del colapso.

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Otros actores que se verían afectados, como la naviera Maersk Line, han advertido de que una semana de huelga les obligaría a reconfigurar su red para evitar el puerto de Algeciras, mientras desde el puerto de Bilbao apuestan por acuerdos ‘puerto a puerto’ para reducir los costes de la estiba.

Más allá de la estiba

La reforma de la estiba ha sido el acontecimiento más importante de este mes, pero no ha sido el único hecho destacable. 

En el marco de la operación Pika contra la financiación ilegal de CDC, la Guardia Civil registró las oficinas de la Autoridad Portuaria de Barcelona. 

También ha habido una importante huelga en la terminal EBHI de Gijón que ha generado importantes retrasos en las descargas, se ha avanzado en el desbloqueo de la ZAL del puerto de Valencia y el puerto de Huelva ha licitado las obras de rehabilitación de la instalación ferroviaria en Majarabique.

Además, la Cooperativa de Armadores de Vigo ha denunciado que las trabas administrativas en el PIF sitúan a Vigo como un “puerto caro, lento y con problemas”, y HMM ha confirmado la adquisición de TTI Algeciras.

Incertidumbre por las mega-alianzas

En el ámbito internacional aumenta la incertidumbre sobre el impacto de las nuevas mega-alianzas en el transporte marítimo, un sector que se mantiene como un ‘contribuyente sólido’ para el crecimiento europeo y que, en lo que respecta a los contenedores, podría crecer un 4%.

Marstal Maersk en APMTerminals en el muelle Juan Carlos I

Maersk Line registra pérdidas millonarias en 2016 y alerta de las consecuencias de una huelga de estibadores en España.

Así lo han indicado desde Maersk Line, operador que ha registrado pérdidas millonarias en 2016, si bien la situación del transporte marítimo parece mejorar a finales de febrero, con un repunte de los fletes entre Asia y Europa y una mejora del Baltic Dry Index tras aumentar las tasas de flete en todos los segmentos.